El problema, antes que la solución
Te obliga a describir qué duele y a quién, sin saltar a la idea que ya tienes en la cabeza.
Antes de construir, conviene tener clara la idea. Esta plantilla recoge las mismas preguntas que hacemos en la primera conversación de un proyecto. Una respuesta incómoda hoy ahorra un MVP equivocado en tres meses.
No es teoría: es el guion real con el que arrancamos un proyecto. Si terminas y el problema sigue difuso, ese también es un hallazgo útil.
Te obliga a describir qué duele y a quién, sin saltar a la idea que ya tienes en la cabeza.
Lo que entra y lo que queda fuera. Donde muere el exceso de alcance.
La hipótesis principal y la señal medible que te dice si vas bien. Un número, no una sensación.
Recursos, plazo, equipo y lo que tendría que ser verdad para que esto funcione.
Completa el brief y mándanoslo. Lo revisamos contigo, sin compromiso: si corresponde, te proponemos un plan para construirlo; si no, te decimos qué validar primero.